DEVOCIONALES

TOMA HOY MI CORAZÓN

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“Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.” Proverbios 4:23 (NTV)

 En nuestro corazón están alojados nuestros sentimientos, nuestras emociones, y también está la conciencia que es el conocimiento que tenemos de nosotros mismos, lo que hemos hecho y todo lo que hemos vivido. No tener cuidado de nuestro corazón es como vivir en una gran mansión sin techo, sin puertas, y sin ventanas, estaríamos totalmente al descubierto y en riesgo de que cualquier malhechor se aproveche de nosotros.

 Cuidar nuestro corazón es permanecer atentos a todo lo que pensamos, deseamos y a lo que le dedicamos nuestro tiempo.

Jeremías 17:9 dice: “El corazón humano es lo más engañoso que hay,  y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es?”.

 Nuestro corazón puede llevarnos a tomar decisiones equivocadas cuando nos dejamos seducir por nuestras emociones, deseos o pensamientos, que además pueden arrastrarnos a un precipicio de dolor y fracaso.

 Para evitar ser engañados y guiados al fracaso por nuestro propio corazón debemos dar algunos pasos:

  • En primer lugar, hay que reconocer que necesitamos que Dios evalúe nuestro corazón.

 “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.” Salmos 139:23-24 (NTV).

  • En segundo lugar, permitir que la Sangre de Jesús limpie nuestro corazón.

 “Imagínense cuánto más la sangre de Cristo nos purificará la conciencia de acciones pecaminosas para que adoremos al Dios viviente. Pues por el poder del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio perfecto por nuestros pecados.” Hebreos 9:14 (NTV).

 Nada puede compararse con tener un corazón totalmente limpio que nos permita tener una relación directa con nuestro Padre celestial.

 Jesús entregó su vida para darnos perdón de pecados. Con su sangre nos ha sellado y apartado como suyos. Él ha perdonado nuestro pasado lleno de errores y pecados, y ahora nos ha trazado un camino lleno de bendiciones y éxitos. 

 Él nos ha envuelto como una fuerte corriente de aire a la orilla del mar, atrapándonos con un amor inigualable, enamorándonos día a día con cada detalle en nuestras vidas, sus brazos nos alcanzaron y ya no volveremos a estar lejos de él.

Reflexiona:

¿Hace cuánto tiempo no evalúas lo que hay en tu corazón?

¿Has alojado sentimientos incorrectos en tu corazón? ¿Cuáles?

¿Has dejado que Jesús con su sangre limpie por completo tu corazón?

Recuerda:

 Solo queda que le digas a Dios, Padre toma hoy mi corazón y hazlo esclavo de tu dulce amor, así como dice nuestra canción “Toma hoy mi corazón”

Emil Ávila

Pura Gracia

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